Resbalan las sensaciones.
Los poros trabajan.
Me deslizo.
La dinastía de la piel se anuncia.
Me suavizo.
Me siento.
Me leo canciones en el estómago.
El moho desvanece.
Verdad y error ahora contrastan.
Repugnancias insistentes, servilmente ceden.
Una higiene moral se avecina.
Lo insólito y potente puede más que la muerte.
Dócilmente un momento sucede al otro, locuaces.
Lo discreto proclama su indiscreción.
Es la vida.
Vivo.
Vivaz.
Altaneras, las disparidades de humor, disparan.
La defensa se transforma en ofensiva, sin ofensa ni amargura.
Cada pétalo es poco.
Cada flor no alcanza.
Cada jardín me es escaso.
Cada bosque me contiene.
Cada beso no será el último.
Cada arruga se me repliega y se estira.
Toda acequia me es océano.
Cada mano me saluda, toda nube también.
Un durazno se me hace agua dulce en la boca, un aroma imaginado también.
Toda mujer me es luz, y una sola destello. Una sola me encandila.
Todo pasado me es romance pagano.
El pensamiento se lubrica.
miércoles, 4 de enero de 2017
martes, 3 de enero de 2017
TRAICIÓN BUSCADA.
Algunos pocos poros
sobrios atraviesan a mi vanidad subalterna, a la que alguna vez creí del todo desnudada.
Los antifaces son persistentes, duros de decodificar.
En
circunstancias de serenidad torrencial, creí hacerme cargo de todos mis
demonios. Pero, varios, vuelven por sus fueros.
Una clase no
violenta de estos seres rojos –rojo tenue, pues no son diablos tan diablos--
tiene forma rectangular. Los libros y sus estantes. Rectángulos apegados e
insertados en otros rectángulos. Y yo, apegado a todos.
He de leer. He
de leer sobre mundos que no conozca, salir
de mi zona de confort como lector, tal el animal del inframundo sobre el
cual cabalgar.
Cae mi antifaz
de lector de literatura. Mi biblioteca está gordamente nutrida de libros solo
de Ciencias y parte de Historia. Siento que los traiciono, pero es una traición
buscada.
He empezado,
seriamente, a posar mis ojos sobre El Aleph, de Borges.
(Imagen: J. L.
Borges a los 21 años).
Bicentenario de las Provincias Unidas del Sud.
“Argentina” y el 1810 y el 1816.
Ando felicitando por el bicentenario a bolivianos, paraguayos, uruguayos y
argentinos. Provincias Unidas en Sud América, bello nombre. No obstante el
proceso centrífugo de las Provincias, en su nombre global fue hecha la
declaración de la independencia de la dinastía Borbónica.
En la centrifugación, Paraguay es independiente de las Provincias desde 1810, Bolivia y Uruguay desde 1825.
Argentina sería el "resto" de esas Provincias Unidas, con una frontera sur difusa, en disputa con Chile.
Provincias Unidas en Sud América: en 1.816 hubo diputados por cuatro provincias que constituían parte de lo que hoy es Bolivia; no hubo diputados por la aislada Paraguay; y no los hubo por Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Uruguay en virtud de la simultanea guerra civil ya abierta. Además estas cinco Provincias, unidas en la Liga de los Pueblos Libres, se habían reunido en el Congreso del Arroyo de la China, hoy Concepción del Uruguay en Entre Ríos, en 1.815 mientras Artigas era hombre fuerte, que declaró la Independencia de los Borbones (curiosidades de la historia....nuestra).
En la centrifugación, Paraguay es independiente de las Provincias desde 1810, Bolivia y Uruguay desde 1825.
Argentina sería el "resto" de esas Provincias Unidas, con una frontera sur difusa, en disputa con Chile.
Provincias Unidas en Sud América: en 1.816 hubo diputados por cuatro provincias que constituían parte de lo que hoy es Bolivia; no hubo diputados por la aislada Paraguay; y no los hubo por Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Uruguay en virtud de la simultanea guerra civil ya abierta. Además estas cinco Provincias, unidas en la Liga de los Pueblos Libres, se habían reunido en el Congreso del Arroyo de la China, hoy Concepción del Uruguay en Entre Ríos, en 1.815 mientras Artigas era hombre fuerte, que declaró la Independencia de los Borbones (curiosidades de la historia....nuestra).
Vencido Artigas, alejado San Martín, vigente Rivadavia y luego Rosas, la
"Argentina" es creada por los vencedores del tramo tardío de las guerras civiles del
siglo 19. (Mitre).
"Los 13 ranchos", como la elite porteña aludía a las Provincias históricas no centrifugadas, no nacen en 1816, sino tras un largo proceso de guerras civiles que culmina con la batalla de Pavón (Caseros-Cepeda-Pavón) en 1861. La "creación" continúa con la aceptación de la centrifugación y con un brutal disciplinamiento a las provincias restantes por parte de los "coroneles de Mitre", con la guerra al Paraguay, al cual se le arrebata Formosa y Misiones (1.870); y con el recambio generacional: llega la "nacionalizadora" generación del 80. El Estado argentino va surgiendo de la mano de una argentinidad que olvida el origen latinoamericano.
Como curiosidad: el Congreso del 16, en 1819 sanciona una Constitución tan unitaria que fomenta el levantamiento del litoral contra el Gobierno Central de las Provincias Unidas en 1820, año de la "anarquía"; y congelando la existencia de un Gobierno Central hasta las batallas de Caseros-Cepeda-Pavón.
No importa ya desmontar el mito construido, porque se hizo carne.
Feliz día de la Patria.
(Imagen: mapa político de 1.816)
"Los 13 ranchos", como la elite porteña aludía a las Provincias históricas no centrifugadas, no nacen en 1816, sino tras un largo proceso de guerras civiles que culmina con la batalla de Pavón (Caseros-Cepeda-Pavón) en 1861. La "creación" continúa con la aceptación de la centrifugación y con un brutal disciplinamiento a las provincias restantes por parte de los "coroneles de Mitre", con la guerra al Paraguay, al cual se le arrebata Formosa y Misiones (1.870); y con el recambio generacional: llega la "nacionalizadora" generación del 80. El Estado argentino va surgiendo de la mano de una argentinidad que olvida el origen latinoamericano.
Como curiosidad: el Congreso del 16, en 1819 sanciona una Constitución tan unitaria que fomenta el levantamiento del litoral contra el Gobierno Central de las Provincias Unidas en 1820, año de la "anarquía"; y congelando la existencia de un Gobierno Central hasta las batallas de Caseros-Cepeda-Pavón.
No importa ya desmontar el mito construido, porque se hizo carne.
Feliz día de la Patria.
(Imagen: mapa político de 1.816)
La no poesía.
La
no poesía.
La
luna da ritmo al mar, el inframundo tectónico a los temblores, y mi cerebro
–lunar y tectónico- a mi ánimo pendular.
Me sumé.
Me sumé, me resté, me sumé.
Texto, por Rubén Anibal Miranda.
Cuánta locura de falta de amor, silenciada.
Cuántas soledades amontonadas, caminando por las calles, en los trabajos, en los barrios, en las familias, en el día, en las noches, en los televisores, en los colectivos, en las camas.
Cuánto desajuste emocional, cuánta ignorancia amorosa, cuántas heridas, que son curables; cuántos miedos guardados, que son disolubles.
Y me sumé, a la locura.
Imagen, para ver, sin pensar (del Libro Rojo de Carl G. Jung).
Día jueves 12 de julio, 2012.

Cuánta locura de falta de amor, silenciada.
Cuántas soledades amontonadas, caminando por las calles, en los trabajos, en los barrios, en las familias, en el día, en las noches, en los televisores, en los colectivos, en las camas.
Cuánto desajuste emocional, cuánta ignorancia amorosa, cuántas heridas, que son curables; cuántos miedos guardados, que son disolubles.
Y me sumé, a la locura.
Imagen, para ver, sin pensar (del Libro Rojo de Carl G. Jung).
Día jueves 12 de julio, 2012.

El no arte.
La no poesía.
Ni arte, ni arte depurado.
No logro preñar al diccionario.
Apenas deletreo el abecedario,
apenas balbuceo al castellano.
Apenas sobrevuelo la profundidad
de la visión bella de lo vivo.
En el arte, ni arte, ni parte.
Quizás lecturas.
No logro preñar al diccionario,
cuyo grande lomo me mira y no me espera.
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